Ir al contenido principal

Entradas

Honestamente...

¿Quién te dice cuántos pasos debes dar para encontrar tu mayor verdad? Porque los estandartes cansan y quien los sostiene no siempre cree ciegamente en su causa. Debes procurar que tu andar siga las hazañas que tus pies desean conquistar, procurando que tus piernas tengan la fortaleza de librar cualquier guerra conservando la inocencia; porque lo maligno ata y enajena, te aprisiona y te avienta para recordarte que no existes sin haber logrado cicatrices. Ya sea en ti o en los demás, la misión es pasar dejando un motivo para recordar, cada quién decide si desea que le recuerden o a las acciones que emprende. En cada camino, trazado por un inexistente destino, todos avanzan a su propio ritmo, haciendo y deshaciendo nudos para construirse un infinito; entre esas telarañas te he mantenido por años pero es hora de que vueles a envolverte en otros brazos. Sentirte amado, ser alabado, que la sangre fluya por tus venas haciéndote sonreír sin cansancio, ritmo acelerado, tensión en los brazos, …
Entradas recientes

Basta

No tenemos que acostumbrarnos a sufrir asaltos, abusos de las autoridades y bloqueos en las calles.
No tenemos que hacernos insensibles a la desgracia, a las violaciones y las muertes a mano armada.
No debemos enterrar nuestro humanismo, creer que lo único que vale es lo que compramos y presumimos.
No hay que olvidar que si nos unimos, llegamos más lejos que si nos destruimos
No hay que perder de vista el hecho de que si nos enfocamos en fortalecernos, más creceremos
En lugar de ver el fuego y dedicarnos a quebrarnos los pies, seamos gentiles y busquemos florecer
Pongamos el orden que nadie ha puesto, exijamos las respuestas que esconde el gobierno.
Basta de injusticias, de temerle a los policías porque resultan ser pandillas
Basta de sentirnos culpables por vestirnos como nos place
Basta de tener un hueco en la panza, porque la riqueza no está bien administrada
Basta de darle poder a quien no lo merece
Basta de conformarnos con las migajas que nos conceden.

No te quedes sin sentir

¿Recuerdas cuando veías el mundo con asombro?
Cuando mirar el techo por unos minutos te daba toda una gama de personajes de otros mundos, de reinos distintos al tuyo y con vestimenta que en ellos podría causar orgullo.
Eran dragones, brujas y magos, eran luchadores, animales y seres más extraños. Todo cuanto existía en tu imaginario reaultaba sencillo explicarlo, sin importar que los demás no entendieran lo que lea ibas contando.
Hubo un momento en que decidiste dejar de observar, simplemente prestaste más atención a lo que te decían que estaba bien. Dejaste de contar los días para que llegara tu cumpleaños y comenzaste a hacer una carrera para ocultar cuántos has disfrutado. Trabajas día y noche para que todos tus gustos se resuman en objetos que ni son del todo necesarios o modernos. Y entre tanta reflexión de madrugada entiendes que no estás feliz con nada de lo que pasa, que esos dolores de panza sólo son la manifestación de cuanto te ahoga y mata.
Si por el contrario, hicieras lo…

La receta de la abuela:

Para preparar nuestra receta agregaremos tres cucharadas de miel de abeja melipona, pues además de ser antiséptica, sana al corazón con delicadeza.Incorporamos 250 mililitros de seguridad y confianza, en forma de lágrimas con esperanza. Además de darle un sutil toque salado a nuestro platillo, serán un alivio para decir lo que sentimos.Posteriormente, agregamos las frutas y verduras que picamos previamente: jitomate, sandía, granada y manzana, que juntas aportan el licopeno que nos llegue a hacer falta mientras que su color nos transmite cercanía, extroversión, amor y pasión.Prenderemos fuego por unos momentos a una rama de romero, para que su aroma nos ayude a activar los recuerdos que hoy en día ya no tenemos. Aquellos donde todo era bello y nada podía interponérsenos.Procuremos revolver todo de forma lenta, para que los ingredientes se mezclen de forma perfecta. Una vez bien incorporados, los serviremos sobre un plato extendido de fondo blanco. Ha comenzado la hora de la comida y l…

Para que sepas

Me gustas por la forma en que el mundo se torna increíble a través de tu mirada, porque aunque sé que es maravilloso, contigo adquiere una dosis extra de asombro.
Me gustas porque tu humor es espontáneo y loco, porque existe la confianza para carcajear hasta que la panza duela un poco.
Me gusta mucho tu sonrisa, en todas sus versiones. De forma nerviosa, de seguridad, de ganas y complicidad.
Me gusta que eres muy bueno imitamdo. Tanto voces, canciones y ademanes se vuelven mejores que la realidad si los interpretas.
Me gusta tu gallardía, que sin importar las metas siempre las conquistas sin rendirte a mitad de la cima.
Me gusta tu cabello siempre despeinado, tan natural que incita al tacto.
Me gusta tu aroma al natural, sin necesidad de nada que lo tenga que aplacar, no existe nada que pueda incitarme más.
Me gusta tu mezcla de inocencia y madurez, que siempre sabes lo que se necesita en cada momento para erizarme la piel.
Me gusta que puedes quedarte en silencio y aún así decirlo to…

Valor

Ven conmigo, vamos a sumergirnos. Encuentra en la oscuridad, esa paz que la luz de tu tablet jamás te da. Entra en lo profundo, piérdete en el mundo, adéntrate en el bosque y recuerda cuáles son tus misiones, aquéllas por las que aterrizaste que quizá ya olvidaste. Cierra los ojos y siente en la brisa esa calma que te permite estar en sintonía con los árboles, con el campo, con las raíces que desde niño te han alimentado. Piensa en todo lo que has querido y dime si lo cambiarías por un día más junto a tu ser más querido. Cuéntame si es que tus vicios te han rescatado cuando lo has pedido. Dime todo de lo que te arrepientes, confiésame qué volverías a hacer más de dos veces… una cosa, dos, quizá diez… esas son las que diariamente deberías hacer. Hoy deja todo, entiende que tú eres el verdadero oro, nada cuenta como lo que te deja una sonrisa en el rostro. Nada vale más que tu tiempo cuando lo empleas en hacer aquello que te inspira amor verdadero.

Camino

Me gusta ver caminos Pensar que son la posibilidad de retar al destino, Con el poder de corregir el rumbo Y tener éxito o perderse en un bosque profundo.
Me gusta ver dibujados senderos De aquéllos que te invitan a caminar en ellos Donde cada movimiento te sabe a gloria Sin temor a dejar atrás lo que te atemora.
Sin una vereda no existirían historias, Las personas caminarían sin rumbo a deshoras No habría conocimiento de norte o sur, O al menos no se les trataría con devoción.
Cada vía es una infinidad de opciones Para dar unos pasos y desviarse a otra ruta, Para decidir qué deseas a cada paso Y cambiar de opinión si te place de inmediato.
Las sendas están hechas para caminarse, Para recorrerse mirando el paisaje. Qué sería de nosotros sin ellas Que tienen paisajes que nos inundan de calma plena.
En cada vereda que ponga un pie Tu voz y tus recuerdos llevaré Aunque conmigo ya no estés, Este es al camino que elijo ser.